Paso Hacia el Padre

Cortesía de Carlos
Pinto Maraña
Obra del artista venezolano, afincado en Madrid, Gonzalo Sánchez Mendizábal, alumno de la Escuela de Bellas Artes de Madrid y estudioso de la escultura religiosa en Roma.
Fue tallada en el año de 1.984, y son imágenes de talla completa, policromadas y posteriormente se les incorporan las túnicas y ropaje supuesto de la época.
La escena bíblica que representa, no supone una novedad en la Semana Santa Leonesa. José de Arimatea porta sobre sus brazos, el cuerpo de cristo, una vez descolgado de la Cruz y cubierto con el sudario para llevar a cabo su Santo Entierro. A su lado María, la Madre Virgen, acompaña con dolor el sacrificio del Hijo.
Es un cuadro de estilo diferente y la gente de la calle muestra un gran desconcierto ante un nuevo lenguaje artístico. Aquellas imágenes de cabellos dorados y rizos al aire, con lágrimas pegadas a un rostro deprimido y liso, causan gran contraste con esos ojos perdidos en la lejanía sin estridencias de arte y figura.

Cortesía de Carlos
Pinto Maraña
El pueblo, enseñado a presenciar durante decenios un determinado desfile de imágenes de un determinado estilo, tarda en reaccionar ante otras escuelas que pueden ser más elevadas en naturalidad y devoción, porque los estilos no son conceptos históricos sino realidades que cabe describir y estudiar en situación. No cabe duda que ante esta escena donde no hay vestigios de anteriores demostraciones; la ejecución tal vez sea menos cuidada, el gesto menos fino, sin embargo está compensado por rasgos de gravedad, veracidad y elementos plásticos poderosos y sinceros.
Calificar el estilo y el arte, aunque sean apabullados por ancestrales sentimientos de emociones heredadas, es como rebuscar la blasfemia dentro de la sinceridad del amor y el respeto.
Tiene este paso una altura total de cuatro metros y treinta y cinco centímetros de alto, cinco metros cuarenta de largo y dos metros cuarenta centímetros de ancho.




